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miércoles, 4 de junio de 2025

ULTRAFORCE: ¡EL ESCENARIO DEMONSEED! – MALIBU COMICS



Reseñado por: JML
Edición original: Ultraforce # 14 (Nov-1996)
Guión: Len Wein.
Dibujo: Renato Arlem.
Tintas: Joe Pimentel.
Color: Robert Alvord, Malibu Coloring.
Portada: Mike Deodato.
 
 
Guión: Ad portas del final del Ultraverse, Len Wein nos ofrecía algunas respuestas a preguntas que habían sido esquivas hasta este momento, tales como qué había sido de Hardcase, o cuál era el origen del destructor intergaláctico conocido como Demonseed. Lo cierto es que ambas respuestas tenían como denominador común al propio Hardcase a partir de los sucesos de la movida editorial Black September (1995) que tuvo lugar tras el cross-over entre Ultraforce y los Vengadores. El Ultraverse sufrió los efectos de un reboot suave que propició tener a Hardcase exiliado de la nueva realidad, así como que el propio Hardcase fuese responsable de la creación de Demonseed. Al menos el hombre estaba dispuesto a reparar sus errores, estando al borde de generarse un nuevo punto de inflexión.
 Lectura entretenida para los aficionados al Ultraverse, que desde ya olía a crónica de una muerte anunciada.
Nota: 5,0.
 
 
Arte: Renato Arlem ofrece un trabajo bastante consistente en un estilo artístico de lo más característico y genérico a lo habitual de mediados de los años ’90. Lo importante del caso es que los personajes y la acción lucen bien.
 Tal como en los números anteriores, la portada es obra de Mike Deodato.
Nota: 5,0.
 


 
Historia: Al presentarse Hardcase ante el actual equipo de Ultraforce se da una pelea entre ambas partes, pues sencillamente ellos no lo recuerdan. Hellblade y Amber Hunt se lanzan al ataque, siendo detenidos por Prototype, quien le da a Hardcase una oportunidad de explicarse. A Hardcase le da vergüenza admitirlo, pero reconoce que él es responsable del monstruo conocido como Demonseed.
 En la Zona Cero de New York, Demonseed aparece frente a unos pandilleros afirmando que ha venido a destruir el mundo.
 De regreso en la base de Ultraforce, en Headless Cross, Hardcase inicia su relato afirmando que este universo no es el universo original que debería ser. Tras el llamado “efecto infinito”, la realidad cambió con detalles significativos. Él dejó de existir porque siendo un ser nanotecnológico rechazó los cambios de la nueva realidad, quedando varado en el limbo. Desde el limbo podía observar cómo progresaba la vida en el universo reformado, sin poder interactuar en él. Creó un satélite y, para no sentirse solo, construyó a un compañero humanoide basado en su nanotecnología. Pasó el tiempo y un día, sin razón alguna, el compañero de Hardcase simplemente se volvió loco. Pelearon hasta que se destruyó el satélite y el compañero atravesó un portal temporal que lo llevó cientos de años al pasado del universo reformado, al paso del tiempo convirtiéndose en la criatura devoradora de mundos conocida como Demonseed. Finalmente, Hardcase logró regresar desde el limbo con la única misión de acabar con Demonseed. Y Ultraforce está dispuesto a ayudarle…
 Jake Alexander de Aladdin se comunica con Ultraforce para comunicarles de la llegada de Demonseed en la Zona Cero de New York. Todo está dispuesto para la gran batalla final…
Nota: 5,0.



 
Nota final: 5,0 (Chile) / 7 de 10 (Global).
 Cada historia ha de tener su final… En el próximo número acontecería la última entrega histórica de Ultraforceal menos hasta nuestros días -.
 
 De momento me despido, muchas gracias por tu visita. Si gustas de este blog puedes seguir sus novedades mediante las redes sociales, en Facebook o Twitter, donde además podrás encontrar diversas novedades relacionadas al mundo del cómic.
 
 Será hasta una próxima ocasión. Qué tengas un excelente día. 😉

viernes, 2 de septiembre de 2011

EL DÍA MÁS BRILLANTE: THE SEARCH FOR SWAMP THING # 2 y 3 (DE 3) – DC COMICS



Reseñado por: Ash
Edición original: Brightest day aftermath: The search for Swamp Thing # 2 y 3 (Jul-2011 / Ago-2011)
Guión: Jonathan Vankin.
Dibujo: Renato Arlem, Marco Castiello.
Tinta: Vicenzo Acunzo.




Resumen_ ¿Es difícil es crear una historia con una línea argumental coherente? De ser así, este es un buen ejemplo de aquello. Esto no quiere decir que un comics de 22 paginas aprox. pueda ser ridículo o poco creíble, pero es necesario lograr tal cometido por medio de un buen inicio, desarrollo y final. Ya he analizado el primer capítulo, así que ahora solo nos concentraremos en  los dos siguientes ítems. Veamos si este experimento de “team up” pudo llegar a un clímax interesante, y si es así, los puntos rescatables / olvidables de tal historia.




 Ya habíamos visto como concluido el primer número; un desconcertado y aterrorizado Alec Holland se encuentra perdido en los pantanos del bosque de Star City [1], mientras el infame Constantine decide ir a buscar a otro connotado superhéroe (Superman), quien puede ayudarlo en su búsqueda de la cosa. Lo que desconoce el azuloso es el plan que a construido Constantine para detener la furiosa venganza del verde hacia la humanidad. Cueste lo que cueste el magus debe exterminar a Holland, cueste lo que cueste. En algún minuto de la historia, también vemos como es llevada a cabo una sesión de espiritismo entre Madame Xanadu y Deadman [2] y que aquel científico/robot en el bosque se encontraba allí por dictamines de Lexcorp [3] para controlar el poder de la cosa del pantano, obligando a Holland en este designio del externo (el cual es excesivamente sumiso frente tan infrecuente requisito).





[1] Un error de guión. ¿Cómo puede estar el antiguo laboratorio del Dr. Holland en este punto geográfico, cuando los cómics siempre han transcurrido en Luisiana?.
[2] Una interesante secuencia que nos prepara como antesala a la relación de estos personajes en Justice Lague Dark; de la misma forma que lo fue con el resto del equipo en el tie-in de flashpoint “Secret Seven”.
[3] Black Orquid de Gaiman y Swamp thing de Moore ya se habían visto las maquinaciones de Luthor por hibridación del poder vegetal.


 Las páginas finales del capítulo tres tratan de ser crecidamente ambiguas, con unos Batman y Superman perdidos frente al verdadero sentido de tal misión, dejando en claro que ya la amenaza ha sido evitada, sin ningún tipo de baño de sangre de por medio, dejando a nuestro antihéroe de lo paranormal victorioso ante el peligro, pero incapaz de importarle tal labor, lo cual conduce al lector la siguiente pregunta: ¿y todo esto para qué?...




 Una confrontación entre la entidad verde, la desconcertante aparición de un científico en el bosque en los antiguos aposentos de estudio de Holland, conspiración tecno industrial de por medio y uno que otro flashbacks montan ambos números de esta saga. Si debo reconocer algo a favor, es que la personalidad amoral de nuestro protagonista se va articulando de una mejor manera, ya no parece una motivación altruista desganada, sino más bien una manipulación de su entorno en pos de sobrevivencia, no solo de la humanidad, sino suya misma, cueste lo que cueste. Y como lo lleva acabo no deja de ser algo un tanto irrisorio, en el primer número vemos que acude a Batman pensando que sus dotes detectivescos lo podían ayudar, pero más allá de una conversación no vemos mayor análisis ¿será que Constantine solo quería conocer la baticueva? Ya vemos que el detective no es un erudito en los temas relacionado con la magia, asimismo que recurre a Zatanna para una consulta. Su segundo acercamiento es igual de poco práctico, se reúne con el azuloso como protección y ¿para que lo lleve volando a un bosque?, en fin, por lo menos con tal aparición uno puede armar una secuencia de acción.

 En el caso de la cosa y su ente humano, el desarrollo es muy tambaléate, nunca podemos entender a cabalidad porque esta ira incontrolable de la cosa frente a los seres humanos, que va relacionado con una pérdida de humanidad. En los números de Alan Moore, cunado la cosa del pantano decide vengarse de quienes lo han tratado de matar, entendemos que esta revancha va por el hecho de haber tenido que viajar desde las profundidades del espacio a los brazos de su amada. Ahí ya hay un motivo a explorar, acá no hay motivación aparente, más allá del mensaje verde de respeto y cuidado al planeta. Pero esto no es el Capitán planeta.




 Así como siento que John Constantine no cuaja (al menos con esta saga) del todo en el UDC, creo que Vankin tampoco lo hace como guionista, aunque hay un esfuerzo por hacer una historia con matices alrededor de personajes superheroicos que parecen no tenerlos. Si hubiese creado mayor roce entre los dos pesos pesados de DC y el personaje más longevo de Vertigo, se pudo haber disfrutado más la historia, pero no son más que divertimento y excusa perfecta para hacer acción visual. Bien dibujada [4], si, bien argumentada, no, y ese es su mayor defecto, el pensar que un lector o fanático de comics lea este por la simple razón de juntar cuatro personajes icónicos, los cuatro, fundadores de géneros distintos: el comic de superhéroe y el comic de toque más oscuro y adulto en la industria norteamericana, es un craso error. Los personajes y la construcción creada por autores más competentes, no aseguran una buena historia simplemente al juntarlos, y fue un error que el señor Vankin lo haya pensado así.




[4] El dibujo de Renato Arlem y Marco Castiello, ambos de corte tenebrista y sucio son un buen aporte en los momentos de dialogo y transcurso de la historia, pero sufren de un desempeño algo tambaléate a la hora de representar momentos de acción y pelea.

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