Reseñado
por: JML
Edición
original:
Batman # 2 / 930 (Oct-2025)
Guión: Matt Fraction.
Arte: Jorge Jiménez.
Color: Tomeu Morey.
Portada: Jorge Jiménez.
Guión:
En
este segundo número de Batman vol. 4, Matt Fraction pone
el foco de atención en Tim Drake / Robin. Mientras Tim tiene una
serie de flashbacks recordando cuando aprendió a conducir, a su
vez debe sortear una serie de problemas acorde a la nueva normalidad
de Gotham city; una en que si los villanos son peligrosos, la
policía comandada por Vándalo Salvaje lo es aún más, utilizando armas
letales sin mayores fundamentos.
Fraction ofrece un cómic que rebosa violencia
y tensión, avanzando a un ritmo vertiginoso. Muestra la cantidad
de obstáculos que acechan y que dificultarán enormemente el intento de ser
un héroe en Gotham city. Batman, Robin y el resto de la
Bat-Familia no lo tendrán fácil ahora que el comisionado Salvaje los ha
declarado oficialmente enemigos públicos.
Hasta el momento bien, este segundo número
de Fraction mantiene el interés potencial de su propuesta. Detalle a
mencionar, el “Black Mariah” del título hace alusión al apodo que se le
da a los vehículos policiales para trasladar prisioneros en EEUU.
Nota:
6,0.
Arte:
Jorge
Jiménez mantiene el buen trabajo en viñetas, elevando el nivel de la violencia
cruda, a tono de la narrativa de Fraction para este número. Visualmente
se aumenta la sensación de peligro y gravedad, con Robin
aportando escénicamente una gran contraparte a Batman, matizando
las tonalidades azules con un rojo que intensifica los elementos
dramáticos. Eso sí, no me pareció tan inspirado como en el primer número.
De todas formas, un gran trabajo,
adornado por una excelente portada principal, obra del propio Jiménez.
Nota:
6,0.
Historia:
Durante
una patrulla, Tim Drake recuerda la primera vez que aprendió a conducir. Había
planeado practicar con el Batmóvil, pero Bruce Wayne le dio una vieja camioneta
con transmisión manual, una decisión que diviertió a Damian Wayne. Este
recuerdo se ve interrumpido por un robo en el que participan tres anarquistas
enmascarados. Después de que el grupo detiene un camión de transporte, uno de
los hombres dispara al conductor por desobedecer las órdenes, lo que atrae la
atención de la policía y provoca que el grupo se disperse.
Robin se enfrenta a uno de los sospechosos que
huyen y descubre que el grupo intentaba robar leche de fórmula para bebés. Al
llegar la policía, el anarquista intenta escapar mientras Robin contacta a
Batman para pedir ayuda. El oficial Eddie Vargas dispara al sospechoso que
huye, advirtiéndole a Robin que los sospechosos que huyen son considerados
hostiles. Cuando Robin intenta retirarse, el oficial Vargas le dispara,
provocando que Robin caiga desde lo alto de un edificio.
Mientras estaba inconsciente, Tim recuerda lo
difícil que le resultó aprender a conducir el camión con transmisión manual, lo
cual lo frustraba tanto a él como a Bruce. Despierta esposado en la parte
trasera de una furgoneta policial, rodeado de criminales que lo reconocen. Los
agentes conducen temerariamente con la intención de herir a los pasajeros,
obligando a Robin a defenderse de los criminales mientras intenta mantenerse
estable.
Los agentes están distraídos viendo cómo Robin
se libera de sus ataduras y no se dan cuenta de las púas que Batman ha colocado
en la carretera.
Las púas inmovilizan el vehículo y Batman
libera a Robin, pero el oficial Vargas interrumpe el rescate, apuntando con una
escopeta a la cabeza de Batman. El compañero de Vargas intenta intervenir,
argumentando que Batman y Robin son aliados, pero Vargas se niega a bajar el
arma. El enfrentamiento termina con los oficiales disparándose entre sí. Batman
y Robin intentan intervenir, pero ambos resultan heridos. En medio del caos, el
oficial Vargas dispara a Batman en la nuca. La capucha evita una muerte, pero Batman
queda conmocionado e inestable. Tras prestar primeros auxilios a los oficiales,
Batman y Robin escapan.
Con Batman demasiado herido para manejar el
vehículo, Tim se ve obligado a conducir el Batmóvil por primera vez. En la
escena del crimen, el comisionado Salvaje ordena a los oficiales destruir las
cámaras de los periodistas para controlar la narrativa. Al regresar a la
jefatura, Salvaje atribuye falsamente el tiroteo del oficial Vargas a Batman y
Robin, declarándolos oficialmente criminales y enemigos del Departamento de
Policía de Gotham city…
Nota:
6,0.
Nota
final: 6,0 (Chile) / 8,5 de 10 (Global).
Como viejo lector, un detalle que al menos a mí no se me escapó, es sobre los flashbacks de Tim.
En el estricto sentido de la continuidad, cuando Damian apareció,
Tim ya llevaba largo tiempo siendo Robin y desde luego que ya sabía
manejar… Pero, en fin, ya sea por falta de estudio del autor de turno
u otros percances similares, lo hecho, hecho está…
De momento me despido, muchas gracias por
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Será hasta una próxima ocasión. Qué inicies
un buen fin de semana. 😉