Reseñado
por: JML
Edición
original:
X-Force # 1 (Ago-1991)
Guión: Rob Liefeld, Fabián
Nicieza.
Arte: Rob Liefeld.
Color: Brad Vancata.
Portada: Rob Liefeld.
Guión: A comienzos de la década
de los ’80, el éxito de los X-men estaba cada vez más
asentado, convirtiéndose progresivamente en la franquicia más exitosa de
Marvel. Resultaba menester expandirse con miniseries y spin-offs.
En este afán expansivo, introduciéndose a un ritmo cada vez más acelerado
nuevos personajes mutantes, tras ser presentados en Marvel Graphic Novel # 4 (1982), los Nuevos
Mutantes obtuvieron su propia serie regular, convirtiéndose en el
primer spin-off oficial de X-men, a cargo de Chris Claremont y Bob
McLeod.
Todo comenzó bien, sin embargo, a finales
de los ’80 e inicios de los ’90, el interés aficionado por este título decayó
considerablemente. Entonces fue cuando el talento emergente de Rob Liefeld
irrumpió en New Mutants # 86 (1990). Los nuevos bríos que trajo
consigo Liefeld en su faceta de ilustrador, también teniendo incidencia
en lo argumental, dieron como resultado un inesperado éxito que hizo
florecer nuevamente el interés por la serie. En el número 87
debutó Cable, y en el número 98,
Deadpool, personajes que hoy por hoy son piezas fundamentales en
el panorama de Marvel. A todas luces, el enfoque violento / agresivo
en onda “golpeo primero y pregunto después” causó un gran impacto de frescura
y genialidad en los aficionados de la época.
Con la confianza de Marvel de su
parte, tras New Mutants # 100 (1991), a Liefeld se le permitió reformular
la serie a su antojo. Así nació X-Force, tomando como base a los
personajes de New Mutants, reconvirtiéndolos en una fuerza de ataque
militar mutante liderada por el misterioso Cable, que buscaba prevenir
los males antes que sucedieran. Es así que, en este primer número,
en compañía de Fabián Nicieza, Liefeld comenzaba a explayarse en sus
pretensiones respecto a X-Force. Si bien hoy en día Liefeld deja mucho
que desear como autor, al menos en esa época parecía tener mayor
claridad sobre los objetivos que quería alcanzar. Su X-Force estaba
bien planteada como un equipo para dar pelea en tiempos más violentos y difíciles;
el comienzo de una nueva leyenda en el cosmos de Marvel…
Nota:
6,0.
Arte: Tanto para bien o
para mal, este número marca el estándar de excelencia del cómic a
inicios de los años ‘90. El enérgico dibujo a lápiz y el intenso
entintado de Liefeld establecieron la estética característica
de la primera mitad de los ‘90: hombreras enormes, innumerables
bolsillos, grandes armas de fuego, poses con proporciones
imposibles, quijadas con dientes apretados y pies inexistentes.
Para los fanáticos de la época, el trabajo de Liefeld resultaba visualmente
impactante. 35 años después es algo sumamente debatible que da para
horas y horas de estudio. Lo cierto es que, objetivamente hablando,
este no es el peor de los trabajos del artista. Se nota un esfuerzo
extra, a pesar que hay variadas copias / homenajes a lo largo del
cómic, como la primera splash poge a doble página, una clara referencia
al trabajo de George Pérez en la serie The New Teen Titans de la Distinguida Competencia.
Nota:
5,0.
Historia: En la Antártida, X-Force llega
hasta una base del Frente de Liberación Mutante (FLM). Se disponen a encontrar
a Stryfe para neutralizarlo. Miembros del FLM aparecen y comienzan a atacar.
Shatterstar ataca a Reaper y le corta la mano izquierda, demostrando que van en
serio. Forearm agarra a Cable y Warpath acude en su ayuda.
Mientras tanto, Stryfe y Pulgarcita monitorean
la situación a través de una transmisión de video desde otra habitación. Stryfe
decide huir e inicia una secuencia de autodestrucción en la base. Mientras el
reloj avanza, Feral lucha contra Wildside y le rompe la mandíbula. Zero aparece
repentinamente y teletransporta al MLF lejos. X-Force escapa antes de que el
temporizador llegue a cero. Están molestos porque el MLF ha escapado nuevamente.
En el apartamento de Gideon en Manhattan, él y
su aprendiz, Sunspot, entrenan con robots. Gideon le comenta a Sunspot que por
fin está listo para asumir tareas más importantes. Gideon lo invita a su
reunión sobre la adquisición de Jankos Corp. en el World Trade Center.
Entretanto, el comandante G.W. Bridge y otros
agentes de S.H.I.E.L.D. examinan las ruinas de la base del MLF en la Antártida.
Encuentran evidencia de las armas de Cable y creen que representa una amenaza
para todos. Bridge determina que esto escapa al alcance de S.H.I.E.L.D., por lo
que necesita pedir refuerzos para neutralizar a Cable y a X-Force.
En las montañas Adirondack, Cable está
realizando tareas de mantenimiento en la nave de exploración cuando entra
Cannonball y le pregunta si necesita ayuda. Sam le pregunta si Cable está
impidiendo que el equipo luche contra Stryfe debido a la pérdida de su hijo,
Tyler. Cable responde que no y explica cómo Tyler fue llevado al MLF en su
propia línea temporal y que murió durante una misión con ellos. Cannonball se
marcha y Dominó entra para ayudar a Cable.
Gideon y Sunspot llegan a la reunion en el
World Trade Center. Se unen a otros miembros de la junta directiva en la
adquisición de Jankos Corp. Arianna Jankos entra y revela que se alegra de que
todos estén juntos porque los tiene a todos prisioneros y usará a Black Tom Cassidy
para mantenerlos allí. Luego, extorsionará a las demás corporaciones para
evitar que la suya sea adquirida.
En las Montañas Laurentinas, Quebec, a bordo
de su helicóptero que vuela hacia Canadá, G.W. Bridge contacta a Nick Fury para
pedir ayuda contra Cable y X-Force. Nick Fury autoriza todo lo necesario.
Bridge decide entonces buscar ayuda de Arma X en el Departamento K…
Nota:
6,0.
Nota
final: 5,6 (Chile) / 8 de 10 (Global).
A inicios de los años ’90 la especulación
por los cómics era inmensa y se vendían millones de ejemplares. Spider-man # 1 (1990) de Todd McFarlane
logró vender 3 millones de ejemplares. Fue entonces que Liefeld lo
superó con este X-Force # 1 que llegó a vender 5 millones de
unidades, convirtiéndose en el cómic más vendido de la historia hasta
ese momento. Sin embargo, el récord le duró poco, pues pocos meses
después X-men # 1 (1991) de Chris
Claremont y Jim Lee vendió más de 8 millones de copias. Meses
después, estos autores récord abandonarían Marvel para fundar su propia
editorial, Image comics.
Pero eso ya es otra historia. En lo que respecta a este volumen de X-Force,
Liefeld se mantendría como ilustrador hasta el noveno número,
y en calidad de co-escritor, junto a Fabián Nicieza, hasta el número
12.
Un detalle notable de este número es
que por primera vez vemos a Cable utilizar su telekinesis;
toda una sorpresa para el lector de la época, que podía comenzar a conjeturar
diversas teorías sobre su origen. Origen que hoy en día ya es conocido, y
de hecho está siendo explorado en la segunda temporada de la excelente
serie animada X-men ’97, que valga decirlo, también nos ha presentado a
su propia versión de X-Force.
Tal como en el caso de todas las creaciones de Liefeld para Marvel, X-Force alcanzó sus mayores glorias
a posterior gracias al trabajo de artistas más talentosos, variando el roster
de personajes y el tono de sus historias a lo largo de 35 años de
trayectoria editorial, con más de 300 números históricos publicados. Sin
embargo, de todos modos, hay que agradecer a Liefeld por haber encendido la
mecha que llevó a Cable, Deadpool y X-Force a ser lo que son hoy en
día para muchos aficionados que crecimos leyendo sus historias. Liefeld
tiene su lugar asegurado en la historia del comic-book de superhéroes,
tanto por sus contribuciones como por sus polémicas.
De momento me despido, muchas gracias por
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Será hasta una próxima ocasión. Qué tengas
un excelente día. 😉