Reseñado por: JML
Edición original:
Ghost Rider # 12 (Abr-1991)
Guión: Howard
Mackie.
Dibujo: Javier Saltares.
Tintas: Mark Texeira, James
Palmiotti.
Color: Gregory
Wright.
Portada: Javier Saltares.
Guión: Continuando del cliffhanger
heredado desde el número anterior,
Ghost Rider cruzaba su camino con el de Doctor Strange. Al igual que sucediese
con Nightmare, de buenas a primeras Strange vinculó a este nuevo
Ghost Rider con Zarathos, a la larga dándose cuenta que las cosas
no eran precisamente como él creía.
Dejando
de lado el hecho que Ghost Rider / Danny Ketch la estaba rompiendo en popularidad
y hacía team-up con quien se le pusiera en el camino, lo cierto es que el
cruce entre estos dos personajes se presentaba de lo más lógico en el panorama
del universo Marvel de inicios de los años ’90, siendo los únicos que por
aquel entonces tenían series de tipo sobrenatural. Si bien el
protagonista tenía sus propios problemas con Zodiak, con el involucramiento
de Strange inevitablemente llegaba una historia con demonios y magia,
temas que la serie había evitado hasta este punto, pero dado lo que
estaba por venir, resultaba algo eventualmente imposible de seguir esquivando.
En
resumidas cuentas, Howard Mackie ofrecía una lectura entretenida que seguía a
paso firme edificando mitología en el rincón sobrenatural de Marvel.
Nota: 6,0.
Arte: Javier Saltares nos ofrecía su último número
en los inicios de este volumen. A posterior regresaría a finales de 1997
e inicios de 1998 para cerrar la ilustración de este volumen en
los números 89 al 93.
En perspectiva, se agradece todo lo que el
artista aportó visualmente a la mitología de Ghost Rider, dándole un look
distintivo, apropiado para la época, que lo diferenció de otras
versiones del personaje. El éxito de esta versión de Ghost Rider
quizás fue inesperado, pero no cabe duda que sucedió en el momento
indicado, y uno de los gestores fue precisamente Saltares.
Bien hecho.
Nota: 6,0.
Historia: Tras escapar del reino de Nightmare, Ghost Rider
se encuentra en un callejón de New York, atrapado en una burbuja de contención
por Doctor Strange, el Hechicero Supremo de la Tierra. Strange, junto con sus
compañeros Rintrah y Topaz, creen que Ghost Rider es Zarathos, al igual que Nightmare.
Controlando mentalmente su motocicleta, Ghost Rider usa el vehículo para romper
la concentración de Strange y liberarlo del hechizo. Rintrah intenta defender a
su mentor, pero Ghost Rider lo despacha fácilmente, lanzándolo contra la pared.
Antes de irse, el justiciero siente una extraña conexión con Topaz, pero la
ignora para perseguir a su objetivo, Zodiak. Strange y sus compañeros recuperan
el sentido, afirmando que el fuego infernal de Zarathos, junto con la garra de
un murciélago vampiro y el pelaje de un hombre lobo, son necesarios para
exorcizar al demonio que habita en el cuerpo de Topaz. Alzando el vuelo, los
tres continúan la búsqueda de Ghost Rider, siguiendo el rastro de llamas de su
motocicleta.
Mientras tanto, en Hoboken, un misterioso
individuo contempla el cielo nocturno, pensando en el largo viaje que ha hecho
para matar a Ghost Rider. Dos hombres aparecen por detrás, blandiendo armas,
exigiéndole cualquier dinero que el motociclista pueda tener. El hombre abate
fácilmente a uno de los atacantes, y cuando el otro se acerca con un cuchillo,
saca una escopeta de su gabardina. Apuntando al matón con una pistola,
considera dispararle, pero decide simplemente irse y dejarlo con vida.
En otro lugar, sentado en un coche, el chófer
personal de Zodiak se queja de ser el doble de asesino a sueldo que su jefe.
Sin embargo, cuando ve a Ghost Rider acercarse por el espejo retrovisor, corre
adentro en busca de ayuda. Ghost Rider desciende al sótano del edificio,
eliminando a los guardias en el camino, incluido el asustado conductor.
Irrumpe a través de una puerta de acero,
decidido a atrapar a Zodiak, pero en su lugar encuentra a un grupo de hombres
encapuchados sentados bajo una enorme máquina, un dispositivo que ha capturado
a varios niños pequeños en una prisión mística. Esto enfurece a Ghost Rider,
quien se da la vuelta y encuentra a Zodiak y a varios hombres detrás de él. El
asesino afirma que sus jefes se enfadarían mucho si permitiera que el héroe
interfiriera en su "cruce" y ordena a sus hombres que disparen sus
armas. Para sorpresa de Ghost Rider, las armas le causan dolor, ya que
funcionan con magia. Por suerte, Doctor Strange y sus seguidores llegan y le
prestan ayuda. Zodiak aprovecha la oportunidad para escapar, pero menciona al
escapar que la batalla ha perturbado la concentración de los hombres
encapuchados. La prisión mística que retenía a los niños explota y un grupo de
temibles demonios emerge del portal interrumpido. Strange y Rider atacan a los
demonios y rescatan a los niños que Zodiak había encarcelado. Finalmente,
usando su conocimiento místico, Strange logra obligar a los demonios a regresar
a su propia dimensión.
Decidido a no permitir que esto vuelva a
suceder, Ghost Rider envuelve su cadena alrededor de las máquinas que
alimentaban el portal, destruyéndolas de un tirón hacia abajo. Antes de que los
héroes se vayan, Ghost Rider mira hacia un rincón oscuro y rompe su cadena,
envolviéndola alrededor del Zodiak escondido. El asesino simplemente sonríe,
diciendo que es otro doble mecánico. Enfurecido, Ghost Rider destroza la cabeza
del robot de un puñetazo. Strange entonces coloca su mano sobre el hombro de
Rider, diciéndole que necesita su ayuda para salvar la vida inocente de su amiga…
Nota: 6,0.
Nota final: 6,0 (Chile) / 8,5 de 10 (Global).
La conclusión de esta historia tomaría
lugar en las páginas del cómic Doctor Strange: Sorcerer
Supreme # 28 (1991), de próxima reseña en el blog.
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Será hasta una próxima ocasión. Qué tengas
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