Reseñado por: JML
Edición original: Absolute Flash # 1 (Mar-2025)
Guión: Jeff Lemire.
Arte: Nick Robles.
Color: Adriano Lucas.
Portada: Nick Robles.
Guión: Expandiendo los límites más allá de la Trinidad, Absolute
Flash es el cuarto título de la línea DC Absolute en ser estrenado. En una interesante
elección, un joven Wally West ha sido elegido como protagonista,
estableciéndose como norma que en el universo Absolute no existe la Speed
Force u otros velocistas conocidos. Si bien Barry Allen tiene un
papel en el desarrollo de este primer número, no es precisamente el
de mentor. En otras palabras, estamos ante una pizarra en blanco,
con los elementos de base a disposición para que Jeff Lemire juegue
con ellos para ofrecernos algo novedoso y cautivador.
Jugando con una narrativa en tiempo pasado
/ presente / futuro, Absolute Flash # 1 se configura como otra gran
adición para el universo Absolute, combinando un misterio creciente
con una historia de origen de superhéroes que encaja a la perfección en
el contexto más amplio de las cosas para esta nueva continuidad absoluta. Este
primer número deja con buenas expectativas y un gran potencial de
desarrollo futuro. Esperemos que Lemire mantenga la aceleración a tope…
Nota: 6,5.
Arte: El arte de Nick Robles es una grata sorpresa,
ofreciendo viñetas que ilustran acción coherente a la narración en todo
momento. Hay un gran trabajo en el diseño de los personajes, que lucen reconocibles
y novedosos a la vez. Wally luce como un joven acorde a los tiempos
en que vivimos. Si bien en el interior del cómic aún no vemos a Wally
vistiendo su traje de Flash, las portadas alternativas del ejemplar
lo spoilean. Y realmente, es una genialidad. Así mismo, el
diseño de la versión Absolute de los Rogues también es sobresaliente.
El universo Absolute sigue exudando
creatividad de la buena…
Nota: 6,5.
Historia: En el desierto, Wally West, de quince años, sufre
un ataque de pánico mientras una explosión de relámpagos e imágenes rojas
residuales emana de él. Lucha por calmarse usando técnicas de manejo de la
ansiedad que le enseñó su madre e intenta calmar sus pensamientos.
Dos días antes, Wally se encontraba de pie
junto a unas vías de tren bajo la lluvia. Se sintió momentáneamente confundido,
pero recordó dónde y quién era y comenzó a caminar de regreso hacia Fort Fox,
una base militar al pie de una montaña donde vivía con su padre. Llegó mucho
después del toque de queda y los guardias de la puerta amenazaron con llamar a
su padre, pero un científico llamado Barry Allen apaciguó las cosas y acompañó
a Wally a casa. Mientras caminaban, Barry se compadeció de Wally por su aburrimiento
en Fort Fox y la dificultad que tenía para hacer amigos debido a los frecuentes
cambios de destino. Llegaron a la casa de Wally, pero antes de entrar, Barry le
preguntó si quería ver algo interesante. Barry condujo a Wally a un laboratorio
de investigación construido dentro de la montaña y le dio la bienvenida al
"Proyecto Olimpo". Wally está asombrado por la tecnología avanzada
del laboratorio y pregunta en qué están trabajando. Barry se muestra evasivo,
pero dice que están a la vanguardia de la física y la biología, y que hacen
nuevos avances cada día. Le dice a Wally que cree que tiene un gran potencial
que se está desperdiciando y lo invita a trabajar a tiempo parcial en el
proyecto. Wally está ansioso por hacerlo, pero dice que su padre nunca lo
dejaría. Barry afirma que puede hablar con el padre de Wally y convencerlo,
pero justo en ese momento, el padre de Wally, el coronel Rudy West, irrumpe. Le
grita a Wally por trasnochar y a Barry por dejar entrar al chico. Le dice a
Barry que se aleje de su hijo y le ordena que se vaya a casa.
En el presente, Wally ve un vehículo a lo
lejos que se acerca. Al acercarse, descubre que es un tanque y lanza un dron
con forma de bumerán hacia él. Wally huye del dron y se mete en una cueva, pero
el piloto logra confirmar su identidad. El dron regresa al tanque y cuatro
personas desembarcan. Su líder, el Capitán, y el piloto, Digger, junto a los llamados Jesse y Lisa, siguen a Wally
al interior de la cueva. A medida que Wally se adentra en la cueva, aparecen
barras rojas a su alrededor y, de repente, sufre un intenso dolor de cabeza.
El día anterior, Wally estaba en su habitación
tocando la guitarra. Se desorientó de nuevo por un segundo, pero se le pasó
cuando entró Rudy. Quiere hablar con Wally sobre lo que vio en la montaña y le
advierte que el trabajo del Proyecto Olimpo es peligroso. Rudy le dice que
necesita estar en Fort Fox, pero que también debe protegerlo. Wally se enfada
con Rudy por arrastrarlo a Fort Fox y esperar que simplemente espere hasta
recibir nuevas órdenes. Dice que al menos Barry se interesó por él y Rudy, furioso,
le grita que no vuelva a hablar con Barry. Wally saluda con sarcasmo y
responde: "Sí, señor", y sale furioso de la casa diciendo que,
si su madre no hubiera muerto, ambos lo habrían abandonado. Afuera, Wally ve
una serie de rectángulos rojos verticales, aproximadamente de la altura de un
hombre, que conducen por el camino hacia la montaña. Sube a la montaña y entra
en el laboratorio, buscando a Barry. Al adentrarse en las instalaciones, pasa
junto a un tubo de contención con un extraño mono verde dentro que salta y le
grita. Asustado, huye del mono y finalmente entra en una enorme sala dominada
por una misteriosa máquina con una energía exótica girando a su alrededor.
Barry, de pie dentro de una cámara de contención esférica en el centro de la
máquina, le grita que se aleje.
En el presente, el Capitán y Harkness
persiguen a Wally adentrándose en la cueva. Wally llega al final y se desploma
desesperado cerca del cadáver de Barry, culpándose de su muerte.
Un año en el futuro, una misteriosa figura
emerge de un fragmento de metal reflectante en las ruinas del laboratorio de
Barry. Accede a los archivos del Proyecto Olimpo y encuentra imágenes de las
hazañas de Wally durante el año siguiente. Él sonríe y dice: "Espejo,
espejo, en la pared. Es hora de hacer que todo este mundo caiga"…
Nota: 6,5.
Nota final: 6,5 (Chile) / 9,3 de 10 (Global).
El universo Absolute sigue en la senda del éxito
logrando interesar a todo tipo de lectores con renovadas versiones de los personajes
de siempre. En el caso de Flash se ha logrado un importante hito
con la publicación de Absolute Flash # 1, pues además de convertirse en el
cómic mejor vendido de la semana pasada, se convirtió en el cómic mejor
vendido de Flash de las últimas cuatro décadas, superando a The Flash # 1 (1987),
precisamente el primer número con Wally West como protagonista tras
tomarle el relevo al por aquel entonces fallecido Barry Allen. En
palabras simples, Wally lo ha vuelto a hacer, demostrando que no es
casualidad todo lo que ha logrado en su trayectoria editorial a base de mucho
esfuerzo y errores de por medio.
De momento me despido, muchas gracias por
tu visita. Si gustas de este blog puedes seguir sus novedades mediante las
redes sociales, en Facebook o Twitter, donde además podrás
encontrar diversas noticias relacionadas al mundo del cómic.
Será hasta una próxima ocasión. Qué inicies un excelente fin de semana. 😉
No hay comentarios:
Publicar un comentario